La ACVOT comunica que, ante su reclamación, se ha recibido la siguiente RECTIFICACIÓN por parte del abogado Sr. Miguel Arenas en referencia al caso de M.C.
LAS VÍCTIMAS DE HIPERCOR SE VEN OBLIGADAS A SEGUIR PROCESOS INTERMINABLES PARA QUE SE LES RECONOZCA SUS DERECHOS.
El pasado mes de junio, justo 20 años después del atentado de Hipercor, junto con la noticia de los actos oficiales de recuerdo y homenaje a las víctimas, se hizo público que un juez había reconocido la incapacidad absoluta a una de ellas por las lesiones psíquicas derivadas del atentado.
Este hecho supone una doble realidad: Si bien es cierto que Mari Carmen Alegre ha obtenido, por sentencia, una invalidez absoluta por lesiones, entre las que se encuentran aquellas psíquicas que le produjo el atentado, también lo es que en la sentencia se establece que dicha invalidez se deriva de enfermedad común, y no de un atentado terrorista.
Es decir, mientras los políticos hacen gestos grandilocuentes en memoria de las víctimas, los jueces se limitan a reconocer la incapacidad de las lesiones de muchas de las víctimas sin reconocer su condición de víctima del terrorismo, aunque se las relacione directamente con el atentado.
Por tanto, además de haber tenido que esperar 20 años para que se reconociera su invalidez, ahora M.C. como tantas otras víctimas del terrorismo, va a tener que continuar con trámites jurídicos para ver reconocido el hecho de que sus lesiones se produjeron a causa del atentado.
Queremos dejar muy claro que la obtención de una invalidez en base a unas secuelas, no siempre, ni mucho menos, supone el final de un proceso. A Mari Carmen todavía, 20 años después no se la reconoce como victima del terrorismo, a pesar de que sus lesiones derivadas del atentado la incapaciten laboralmente.
He ahí la paradoja. Que se reconozca que las lesiones de M.C. se derivan del atentado y así conste en una sentencia del Juzgado de lo Social, no significa que se reconozca el atentado como causa de las mismas. Esta es la realidad actual de muchas víctimas del terrorismo con invalidez absoluta por secuelas psíquicas.
Ahora, será el Ministerio del Interior quien tendrá la palabra. O un juez, en última instancia. En una nueva sentencia. Mientras tanto, M.C. tendrá que seguir esperando para que se le haga justicia.
M.C ha sido noticia por haber vivido el atentado a Hipercor. Se ha hablado de sus lesiones psíquicas. De una invalidez absoluta a causa de ellas. Y por eso, se le ha dado un lugar especial en los medios. Sin embargo, la paradoja es que una víctima del terrorismo, a pesar de ello, sigue sin serlo. El atentado no es una enfermedad común. Es necesario enmendar el error y reconocer que la causa de las mismas es el atentado para que les sea otorgado el derecho de amparo de la ley de solidaridad con las víctimas del terrorismo.
Esta es la situación actual de muchas víctimas. De padres que perdieron a sus hijos. De otras M.C. con otro nombre. Ciudadanos, que por causa de un atentado hoy no pueden trabajar según el juez. Pero por sus lesiones. De ahí a ser víctima del terrorismo, paradójicamente, hay un trecho.